Con raíces que se remontan al Imperio Romano (donde sus ancestros escoltaban los rebaños del ejército a través de Europa), esta raza se asentó en la región alemana de Rottweil. Ahí se convirtieron en los perros de los carniceros, encargados de arrear el ganado y proteger las bolsas de dinero de sus dueños atándoselas al cuello. Es un perro diseñado para resistir y proteger.
1. El mito de la pantalla vs. la realidad del hogar
Hollywood se ha encargado de pintarlo como un monstruo feroz de mirada fija, pero en la realidad, un Rottweiler criado con amor es un auténtico "perro faldero" atrapado en el cuerpo de un gigante de 50 kilos. Adoran el contacto físico, recargar todo su peso sobre tus pies para asegurarse de que no te vayas y, si los dejas, intentarán acurrucarse en tu regazo como si fueran un Pug.
2. Nervios de acero
Una de las mejores características del Rottweiler es su temperamento equilibrado. No es un perro neurótico ni que ladre por cualquier cosa; es un observador silencioso. Su mirada es fija y analítica. Ante una situación extraña, un Rottweiler prefiere "dar el beneficio de la duda" y evaluar antes de actuar. Tienen una confianza en sí mismos tan alta que rara vez se asustan con tormentas o ruidos fuertes.
3. Físico de línea defensiva
Su estructura es pura masa muscular compacta. Tienen una cabeza ancha, mandíbulas potentes y un característico pelaje negro con marcas fuego (color café rojizo) perfectamente definidas en las mejillas, el pecho y las patas. No son estilizados como los Galgos; son robustos, sólidos y su simple presencia es más que suficiente para disuadir a cualquiera con malas intenciones.
4. Inteligencia que cuestiona
Ocupan el puesto número 9 en la lista de los perros más inteligentes. Aprenden órdenes con extrema rapidez, pero a diferencia de un Golden Retriever que obedece por complacer, el Rottweiler a veces se toma un segundo para pensar: "A ver, ¿por qué me estás pidiendo esto?". Tienen una vena independiente que requiere un dueño firme, consistente y con experiencia, que se gane su respeto mediante el refuerzo positivo, jamás con violencia.
5. El juego del "Linebacker"
Cuando juegan con otros perros o con sus humanos, los Rottweilers son muy físicos. Les encanta el contacto corporal, los empujones y usar todo su cuerpo como si fueran jugadores de fútbol americano. Por esta razón, aunque adoran a los niños y son muy pacientes, se debe supervisar el juego con los más pequeños de la casa, ya que un simple movimiento de cola o un empujón feliz puede derribar a cualquiera por accidente.
Dato curioso:
A finales del siglo XIX, con la llegada del ferrocarril, el transporte de ganado cambió y la raza estuvo a punto de extinguirse porque ya no eran "necesarios" para los carniceros. Sin embargo, su inteligencia y coraje llamaron la atención de las fuerzas del orden, convirtiéndose a principios del siglo XX en uno de los primeros perros oficiales de la policía y el ejército.